sábado, marzo 21, 2015
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Propuestas para reconstruir municipios
El 14 de marzo pasado el ayuntamiento de Ontinyent (La Costera) convocó un referéndum entre sus vecinos para que escogieran los proyectos prioritarios de inversión para este año entre los propuestos por el consistorio. Desde la Junta regional de la Comunión Tradicionalista carlista del Reino de Valencia valoramos positivamente esta iniciativa que aumenta la participación de los habitantes en la gestión. No obstante, consideramos que su excepcionalidad y la falta de información a los consultados sobre las materias acerca de las cuales votaban, la hacen insuficiente.

Siguiendo los postulados del principio de subsidiariedad y la apuesta por el municipalismo de la Tradición política hispana, abogamos por una modificación radical del estatuto de los municipios, que elimine su papel como prolongaciones de la partitocracia caciquil, y haga efectiva su conversión en auténticos entes de gobierno, ejerciendo su autoridad en aquellas materias que las familias y asociaciones civiles no puedan ejercer y únicamente resignando en entes superiores- como mancomunidades y diputaciones- aquellas que se vean imposibilitadas de ejecutar.

Para ello proponemos las siguientes medidas:

Elección directa y periódica del alcalde por los vecinos, el cual designará a los concejales para ayudarle en su labor de gobierno. Tanto aquel como estos deberán ser personas conocidas, honradas y sin causas pendientes con la justicia. Recibirán salarios dignos en función de su dedicación, provenientes del presupuesto municipal.

Todos los servicios públicos serán suministrados por entidades públicas y municipales, y financiados por medio de tasas cuya cuantía pormenorizada se indicará en el recibo de pago al ayuntamiento que se girará a los vecinos.

En los municipios pequeños (aproximadamente menos de 2.000 habitantes, dependiendo de orografía y demografía) el control de su gobierno se realizará directamente por reuniones periódicas con los vecinos.

En los municipios mayores, su labor se verá auxiliada por un Consell o consistorio de representantes de los empadronados. Los ediles recibirán su sueldo de aquellas entidades asociativas que los elijan (no del ayuntamiento).

El Consell tendrá atribuciones de votación de control de presupuestos, propuesta y aprobación de proyectos, denuncia de actuaciones públicas, y en conjunto, mejoramiento de todo aquello relacionado con los bienes comunes del municipio. Sus decisiones serán efectivas con dos tercios de los votos.

Los ediles o consellers representarán a las fuerzas sociales del municipio, y serán (dependiendo del tamaño y características de cada municipio) elegidos por los vecinos por barrios (o urbanizaciones), por actividades económicas (agricultura, ganadería, pesca, minería, industria, comercio, profesiones liberales, etc), por oficios (sindicatos, cooperativas, gremios, colegios, etc), por asociaciones educativas (escuelas, institutos, universidades dónde las hubiera) y culturales (comisiones festeras, clubs deportivos, círculos o ateneos culturales, cofradías religiosas, etc.), encargadas de trasladar al alcalde las inquietudes y propuestas de sus representados. Cada municipio tendrá aquellos que mejor representen el alma y esencia del mismo.

Los presupuestos del ayuntamiento y su empleo exacto serán públicos y notorios y de fácil acceso a cualquier empadronado que los solicite, por todos los medios de comunicación existentes.

Existirá la figura de un Contador o Síndic de contes, encargado de comprobar y fiscalizar puntualmente los presupuestos municipales y su empleo, el patrimonio de alcalde, concejales y ediles desde el comienzo hasta el final de su empleo público (juicio de residencia), no pudiendo ser elegido ninguno que se niegue a someterse a la fiscalización del Contador. Asimismo, escuchará y efectuará cualquier inspección especial que le soliciten los vecinos, poniendo en conocimiento público del pueblo (y en su caso, de la justicia), cualquier actuación irregular. El Síndic será elegido periódica y directamente por los vecinos, y pagado a cuenta de las arcas municipales; deberá ser persona de probada honradez y experiencia, sin causas pendientes con la justicia y con conocimientos de derecho y contabilidad.

La Junta regional de la Comunión Tradicionalista Carlista propone además que, a medio y largo plazo los ayuntamientos asuman asimismo todas aquellas atribuciones públicas que sean capaces de ejercer, evitando así la estatalización de la vida pública, en el buen entendimiento de que cuanto más cercano esté el gestor a los usuarios, tanto más eficiente será su labor.

Ciutat de Valéncia, a 18 de març de 2015
Junta regional de la Comunión Tradicionalista Carlista del Reino de Valencia
Vocalía de comunicación

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