jueves, mayo 26, 2016
2
(Cuadro de Mauricio Flores Kaperotxipi)

por Zortzigarrentzale

La conferencia la pronunciaba un sacerdote joven. Se trataba de La Misericordia de Dios en la Santísima Virgen, dentro de un ciclo correspondiente al Año de la Misericordia. El conferenciante comenzó con un relato de su vida. De cómo había llegado al sacerdocio. Nos habló de su abuelo, que, en el caserío, todas las noches presidía el rosario familiar. Y también nos dijo que durante la guerra habían estado a punto de fusilarlo. Y que después perdonó a quienes lo habían intentado. Eso suscitó mi curiosidad.

Terminada la conferencia me dirigí al conferenciante y le pregunté.

- ¿Quién y por qué quisieron fusilar a su abuelo?

- Ya sabes, cosas de aquellos tiempos. Rencillas entre vecinos – se evadía.

Yo insistí:

- Pero, ¿cuándo ocurrió aquello?: ¿En los primeros once meses o cuando llegaron los otros?

El sacerdote evadía la respuesta. Se fijó en la insignia que llevo en la solapa.

- ¿Es de la Adoración Nocturna? – preguntó.

- Soy adorador, pero la insignia no es de la Adoración. Fíjese usted bien.

- Sin gafas no distingo bien.

- Pues hay un Árbol de Guernica, surmontado por una boina roja, con borla. En la parte inferior una flor de lis y a los lados dos margaritas.

- ¡Ah! Se trata de una insignia carlista. Mi abuelo era carlista.

- Eso es lo que yo quería confirmar.

El abuelo era carlista. Por eso rezaba el Rosario en familia y perdonó a quienes habían intentado fusilarlo. 

2 comentarios:

  1. Este tipo de historias son las que te muestran de que pasta estaban hechos estos hombres, forjados en la Tradición.

    ResponderEliminar
  2. Este tipo de historias son las que te muestran de que pasta estaban hechos estos hombres, forjados en la Tradición.

    ResponderEliminar