martes, mayo 19, 2015
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En la era de la información y la comunicación masivas, el acceso al conocimiento y a la formación no es tan sencillo como parece. El control de los mas media sobre la cultura y el pensamiento son muy poderosos. Pero de vez en cuando, a nuestro alrededor, descuellan ciertos destellos que rasgan ese monocorde planteamiento sobre la organización de la cosa pública, como es el caso del libro que comentamos: Elegir colegio, educar en libertad es un haz de luz, firme y claro, sobre la educación; la tarea más decisiva para la felicidad de las personas y el bienestar de una sociedad.




La editorial Sekotia, un proyecto magnífico y combativo, ha publicado un libro muy singular escrito por un padre preocupado por la educación de sus hijos y de los hijos de los demás: Pablo Sagarra Renedo. En él ha volcado su sabiduría como padre, su experiencia profesional, su audacia y su enorme sentido común. Desde el comienzo, y con claridad muy de agradecer, el autor, sin complejo alguno, parte de una cosmovisión iusnaturalista de la vida colocando a los padres en su lugar, que no es otro que el de ser los primeros y principales educadores de sus hijos. La idea fuerza de todo el libro es la del reconocimiento y devolución a los padres, dentro del sistema educativo, del protagonismo natural que les corresponde.

Elegir colegio, educar en libertad se trata de un ensayo o estudio, inédito en su planteamiento, sobre el sistema escolar que, en el caso de España y de tantos países occidentales, está siempre en el centro de la vida política y social afectando a los padres de familia en el día a día. Como el propio subtítulo indica, Sagarra presenta sin tapujos, de manera sistemática y precisa, un nuevo paradigma, una propuesta de cambio en el actuar de los padres en relación con la educación de sus hijos, y más concretamente con su escolarización. Un despertar de esa cuarteada generación de padres y madres que ven cómo, desde hace décadas, los poderes públicos manejan y deciden sobre la educación de sus hijos hasta extremos insospechados. Un alegato a los padres para que los poderes fácticos –cualesquiera- no eduquen a sus hijos, si no que les ayuden a educarles (que no es lo mismo).

Este ensayo constituye un viento de aire fresco y edificante en un mundo, el escolar, donde el laicismo y el estatismo opresor orientan el sistema y han excluido del debate elementos decisivos para los padres y sus hijos como son la libertad, el respeto a sus convicciones morales y religiosas, la presencia de la religión en las aulas y no solo del crucifijo, la asignatura de la religión, etc. El autor toca todos los temas cruciales del sistema porque también aborda su financiación cuestionándose el poder, superlativo, que la sociedad ha depositado en el Estado a la hora de gestionar los ingentes recursos económicos. Plantea en este aspecto soluciones alternativas como el cheque o bono escolar al que le dedica un sugerente capítulo. También presenta propuestas a la hora de elegir colegio –teniendo en cuenta los diferentes contextos sociales-, sobre la coexistencia de dos redes en el sistema, la pública y la privada, los modelos educativos como el mixto y el diferenciado o el uso de los uniformes en los colegios.

El autor emplaza a los padres para que asuman su ineludible papel mostrándoles la grandeza de su misión educativa. Ojalá este ensayo alcance una divulgación colosal porque necesitamos de un mayor protagonismo de los padres, particularmente en el sistema educativo, la clave de nuestro futuro como sociedad humana, civilizada.

Alonso de Blanco 

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